05:32 del viernes 17 enero 2012
Invierno. la tarde lluviosa
en la que reapareció Cravan
al sur de la
Argentina
una camisa con
estampados de tiburones grises
todo un hermético horror
...... y el
Guernika vive de noche en el Prado
el tiempo nos
asegura de poder ver cosas que nadie vio jamás, ¡ah, el tiempo!
murió Tápies,
Antoni; el viejo Tápies
hablando con Gógol
le llamaría loco!!!
o vete tu a saber… los pesimistas
dicen que se caerá
el cielo encima de todos nosotros
¡bueh, los
androides pesimistas!
yo creo que el
cielo no caerá dentro de la lluvia jamás
mientras sigamos vivos
mientras sigamos vivos
prefiere vernos sin ojos desde la distancia
sabe bien que si
baja, le roban las estrellas y le graffitean las nubes
mejor quedarse
arriba, sobre el círculo polar de las boreales.
Indiscutible que yo
tengo un trocito de cielo
¿quieres verlo?
bien, cuando
quieras mirar desde aquí me lo dices
me gusta rodar mojado a lo
ancho de todo él, escuchando
la música de la
niña asesina, la torpe
nunca aprendió a
matar y se colgó de la música sinfónica antes de se coucher, para no dormir
descansar en su única noche
descansar en su única noche
el delirio de sus
cumbias para asesinos de éxito que purgan palinopia
la dulce chica, cantando
en aquellos retrobares "les llaman los de la farándula asesina"
¿qué mejor inofensiva
ciencia que esa maltratada asociación gremial que son los comediantes 45 S Colt?
siempre firmo con
garabatos falsos, aún no encontré mi estampación definitiva
no logro
identificarme en ninguna rúbrica con las que firmé. y sigo creando…
el cielo oculto se llenó
de estrellas frías

"Siempre, no sé el por qué, no me lo pregunten, cuando te quedas golpeado y con el trofeo de Carabobo te llevas dos dedos a un ojo y haces como que te pica o si es de cristal te lo sacas y lo pones del revés que es de otro color, para seguidamente tocarte los pelos de la frente o subirte un poco el pantalón"
ResponderSuprimirLesdammes(con dos emes)
Qué sana, siempre, tu locura querido Lesdammes!!!
SuprimirQué sana y necesaria cuando pinta el bajón intergaláctico y todos necesitamos antidepresivos...
Cravan y su camisa de tiburones y los asesinos sueltos.
El escritor se llama Franzisco Dacotta, sobrino de W. Burroughs por parte de libros. Nacido donde la tierra es color púrpura... allá por el 1500...
Abrazo enorme de garabatA argentina.
MuA
La mirada de un niño. Un abrigo azul con botones de ancla colgado en un perchero de invierno. El cielo está gris por una luna eclipsada. 23º; la gente se sienta en las aceras frente a la gran pantalla de cine de verano; entre el cine y la calle pasa un tren casi subterráneo...
ResponderSuprimirUn beso enorme.
A mí se me cayó el cielo muchacho y no lo quiero encontrar, los grafittis salieron de mi sangre y la firma todavía no se quiere endeudar, es mi último atisbo de libertad... ¿o no?
ResponderSuprimirNo es suficiente tu trozo de cielo para los dos, a menos que no te importe que se ensucie,
Besos, sigue creando, esperaré a mi propia esfera en el infinito
Estaba escribiendo algo sobre un tipo que viaja en una lavadora hacia el universo profundo, con una cría de elefante como mascota y unas servilletas de papel donde apuntar todo lo que va descubriendo... le incorporo un pequeño módulo donde refugiarse para cuando tenga que limpiar el cielo con un superlavado.
SuprimirEs tuyo el trozo. Ni lo dudes cuando quieras usarlo. Pero si lo que quieres es esperar a tu propia esfera, cuando pases cerca te veremos por la puerta del centrifugado.
Besos
Sigamos mirando...
ResponderSuprimir:)
Te espero por las tardes en Comodoro-Rivadavia, en los jardines de San J. Bosco.
Suprimirmala idea la de llevar servilletas de papel para viajar en una lavadora, cuando acabe el centrifugado sólo tendrá manchas de tinta esponjosas, en caso de que la celulosa aguante y entonces él también esperará encontrar su propia burbuja o esfera estelar, por que a veces esas manchas causan un dolor extremo pues son las únicas huellas de las pérdidas sufridas, estos días ando una miajilla belicosa y no es bueno hacerme mucho caso. Besos y suerte para el viaje no vaya a ser que el desagüe nos la juegue.
ResponderSuprimirJummm... creo que el tipo de la washing machine puso lejía a mi comentario... tal vez porque le robé el elefantito...
ResponderSuprimirRepito servilleta:
He visto tu trocito de cielo a través de la cálida mirada de Pola Negri (elegí el rinconcito soleado para fumar el piquito de yerba). Continué el viaje y en Ashville reconocí tu letra en el séptimo recodo del Swannanoa (brillaba como un espejo). Ahora amarré en la taberna de Mariola a la espera de que recales en este puerto
bbb
pd: no tardes mucho o me encontrarás con la cuarta "b" (a saber, borrachuza)
Tq
De aquí se sale con una percepción interesante del mundo, bien diferente y me gusta. Te seguiré leyendo.
ResponderSuprimirSi cae cogeré de las nubes hielo para mis rones.
ResponderSuprimirBorracho en tu cielo mamonassso
José, deja de besar a Godoy y mirad si tienen agua los cañones.
ResponderSuprimir(Napoleón en Fontainebleau (1807)
Pepe, en la otra mano sujetaba con firmeza un godovi, según cuentan.
ResponderSuprimirSujetaba.
ResponderSuprimirLa única botella que sobrevive está vacía; la he encontrado en el cementerio y tiene ocho clavellinas "clavás" en el fondo. No he podido afanarla porque el dueño de la tumba la tiene agarrada con las dos manos llenas de huesos. Intento cambalache.
Brindis de mamonasssso!!!
Y el invierno dijo fin.
ResponderSuprimirY cayó, veloz como un estruendo, el frío.
Rimbaud seguía cantando
ebrio de falta de fe,
un mar de luces
señalando las montañas,
putas viejas
(viejas como mortajas viejas)
gritando sus proezas
y un niño en blanco y negro
escapando desde un lápiz.
Benditas amapolas.
Benditos los locos.
Te quiero, ¿lo dije ya????
Besos mon chou,
Benditos.
ResponderSuprimirBesos corazón.
Fue el verano en que murió Coltrane. El verano de Crystal Ship. Los hippies alzaron sus brazos vacíos y China hizo detonar la bomba de hidrógeno. Jimi Hendrix prendió fuego a su guitarra en Monterrey. AM radio retransmitió Ode to Billie Joe. Hubo disturbios en Newark, Milwaukee y Detroit. Fue el verano de la película Elvira Madigan, el verano del amor. Y en aquel clima cambiante e inhóspito, un encuentro casual cambió el curso de mi vida.
ResponderSuprimirFue el verano en que conocí a Robert Mapplethorpe.
Patti Smith
muac!