9 DIC-19.30h. APERTURA de EXPOSICIÓN - Museo Provincial Huelva-Sala Siglo XXI
LOS ANGELITOS AFRICANOS
Los niños de África te miran a los ojos cuando hablas con ellos. Es una primera forma de intentar desenmarañar una milenaria refutación: “¿qué es lo que está ocurriendo bajo el cielo para que este hombre blanco quiera estar frente a mí y quiera que le hable yo?”. Sin perder la sonrisa, el gesto de la mirada siguiente lo derraman en las manos. Pues es de ahí de donde llega el peligro, el dolor físico que muchos no cesan de padecer. Pero son de esas manos, solo a veces, de donde llegan soluciones espejismos, aerolitos de un día, de unas horas, alivio en forma de dinero que huele a un plato de arroz y, es por eso, que todos los niños en el continente negro saben decir en un inglés académico: my friend.
Aquí están estos angelitos negros mostrando la historia que los envuelve; invitándonos a que alcancemos con la imaginación el momento de sus vidas inmediatamente después del que plasma la imagen del cuadro. Niños que expresan en sus rostros el testimonio de su tiempo, una época que pareciera estar vinculada a la nefasta conjura de no poder mudar en siglos pese a que, sin lugar a ninguna duda, desean y están construyendo un futuro digno que conlleva no olvidar nunca ese paradójico pasado africano materializado ya en estas miradas que estamos contemplando. Mirando a los ojos de todos aquellos que nos paramos para observarlos como meros espectadores de una realidad invisible.
No imaginan que sean un bien cultural. Y gráciles, no nos piden nada, acaso, que les dejemos ser niños: un anhelo que cualquier angelito del mundo ansía cuando pierde la posibilidad de revocar una concesión natura, su infancia.
Realizadas con pintura plástica, barnices y desechos de polvo de toner sobre maderas contrachapadas. Las obras expresan una dicotomía visual entre el lenguaje expresivo y abstracto del fondo y la extrema definición figurativa, en general, de los rostros retratados. Toda una miscelánea que se da sobre un fondo del color de la madera africana por excelencia: el ébano. Una obra en la que podemos concebir la luz de la isla de Gorée en todo el conjunto creativo.
Prólogo de Franzisco Dacotta, Nov-2010



