Nació en París un 22 de diciembre de 1883 y falleció en Nueva York, 6 de noviembre de 1965.
Yo conocí la música de éste genio incomprendido en los años del alfajor de menta de Calatrava, aquel que cuando intentabas comerlo, quemaba, por duro y por fuerte, se me saltaban las lágrimas a cada bocado, era la menta silvestre la que hacia estragos en mi paladar y en mis ojos; reconocía en los alfajores a la cebolla. Escuchaba su música y me quedaba en trance fortuito, no lo buscaba, el desmayo, pero él me encontraba a mi, me tomaba sin aviso previo y me lanzaba contra la pared o contra una plataforma petrolífera en medio de un océano helado de escarcha, asfixiándome de éxtasis, casi arrancándome los pelos de las ingles y ese dolor placentero me hacia perder el control y, creo que el conocimiento, también, pues cuando acababa la música no sabía donde estaba, aunque siempre recordaba la pieza del monstruo Varése, cómo para olvidarla.
Decía en un texto de esos excéntricos que se escribía Frank Zappa: “No te puedo dar ninguna idea estructural o suposición académica sobre cómo funciona su música o por qué pienso que suena tan bien. Su música es completamente única. Si no la has oído todavía, corre a oírla. Si ya la has oído y piensas que podría servir para hacer efectos de sonido divertidos, escúchala otra vez. Recomendaría la grabación de la Chicago Symphony de Arcana en RCA (a todo volumen) o la grabación de la Utah Symphony de Ameriques en Vanguard. Además, hay una biografía de Fernand Oulette, y están disponibles partituras en miniatura de la mayoría de sus obras, publicadas por G. Ricordi.”
Zappa escribió esto en el 1971, yo no lo leí hasta ayer; pero si que había leído que Le Corbusier había compuesto un poema electrónico con el delirante de Edgard Varése, un poema que me saca de la inmodestia fingida de los modernos (si, esos que todos sabemos quienes son y que nos dan tanta pena de que estén mezclados con lo realmente auténtico) y del aburrimiento preñado de más saturación de músicos y de músicas idénticas con estribillos hermanos. Por lo tanto, con la música electrónica, tuvo por fin una posibilidad real de salir del anonimato y de la incomprensión de sus coetáneos. Debido al desarrollo de la grabadora, produjo Déserts de viento, percusión y cinta (1954) y éste POEME électronique (1957-8), concebido para ser difundido en el pabellón de Philips en la Exposición de Bruselas de 1958. Sus últimos años estuvieron dedicados a proyectos sobre temas de la noche y la muerte, incluida la inconclusa nocturna para voces y orquesta de cámara (1961).
Estoy escribiendo mientras escucho el poema electrónico, y no sé si obtengo o doy a cambio, si estoy sentado o subido en la lámpara, espero que al despertar, si caigo, el doctor sepa ponerme una escayola en el brazo de última generación, esas que traen compacts disc y refrescos de Kentucky incorporados de serie. Espero que os guste, mi brazo roto y la música, que es como un extraño revoltijo de tambores y otros sonidos desagradables, de los mejores, que cuando los escuchas sabes en la segunda nota más baja de fagot o en un armónico de violín, si las contiene, que son los sonidos compuestos por un genio, una experiencia excitante y plena, hasta entrar en coma y olvidar los dulces de menta.
Mi Monsieur,
ResponderSuprimirTú y los genios incomprendidos... Ya no sé si es empatía, afición, o "vicio" ;-) Escucho la música mientras te leo y recupero esas sensaciones placenteras que llegan a hacer perder el control. Buscaré la forma de incluir el poema electrónico en mi mp3, quien sabe si en algún momento tendré la posibilidad de compartirlo... Sobre escayolas y motivos para entrar en coma... busca otros mon ami... busca otros...
Imágenes oníricas superpuestas, la evolución (¿desevolución?) del hombre, las máscaras de antiguas civilizaciones, los ojos que ven lo que ¿sí, no? quieren ver. La vida que pasa: porque lo anterior es el origen de lo que fuimos, y los huesos lo que quedará antes de que no quede nada. Las vírgenes besan a los cristos y a sus hijos, los fundidos en colores muestran nuestra propia oscuridad (¿dije luminosidad?) y las barbáries se ciñen en estallidos múltiples tras contemplar avionetas y cohetes... Fiuuuuuuuxxxxxx, ¿siempre fiuuuuuuuxxxxxx mon ami?
Me quedo con esas líneas verticales de colores. ¿No acababa así la tele cuando éramos pequeños? Siempre viajes de ida y vuelta, en la mente, en los sueños, en la vida...
De todo lo que he encontrado te dejo lo que más me gusta. Si miras fíjamente a esa imagen que no se mueve dime qué ves...
http://www.youtube.com/watch?v=ULGrCzI5JKg
Besos. Damanalop. DIKKA (¿cambié de nuevo la conjugación del verbo?...). Tu GDC.
Pues gracias por presentarmelos pq no lo conocia, un placer pasearse por este lado del blogger...
ResponderSuprimirUn saludo
primooooooooooooooo
ResponderSuprimirveo que has escrito
teng omucho tiempo para leer
solo que sepas que lo he visto, que te he visto y que en cuanto pueda, volveré a flipar contigo, y a oír tu carcajada callada
Besosssssssss
el palabro no me gusta mucho asi que
SCARANIZ: escarnio de regaliz o escaramuza de aprendiz.
Te quiero
Chao
Un gustazo pasarme por aquí
ResponderSuprimirHasta siempre si me lo permites
Un abrazo