martes 5 de mayo de 2009

SAMARKANDA





Un sultán mameluco dijo que desde Samarcanda no se podía ver el Mar Sirio Mediterráneo y que deberían de explicarle cuáles eran sus confines. Preguntaba por Ceuta y por los árboles de la seda de África, pues creía él que en un árbol en las montañas del Atlas de Mauritania, las hojas y el árbol incluso, eran cubiertos con un tenue manto de seda, que, con expertos en la manipulación, puede usarse para hacer tela similar a la de los gusanos de seda; y que una planta de Asiria, sobre las espinas de ésta, unas arañas tejen redes, que se convierten en un material para la ropa de lujo para la mujer, llamada la seda. El sultán pareciera que hubiese leído a Plinio, o en sueños veía valquirias varadas en el cerrado Mar de Araal; o quizás era muy conveniente difundir éstos fraudes para mantener su ventajoso negocio con la materia de éstos gusanos de seda. Compraban la seda en Samarcanda a un rico mercader chino, tan poderoso como dos emperadores mogoles. El secreto de los capullos de la seda era considerado alta traición si se sacaban de China, al igual que revelar el secreto de la confección de la seda y se pagaba con la muerte, de ahí su alto precio, era un monopolio con una producción muy baja.

El nombre del mercader era Luó Béi té sen y Luó Béi estaba casado con dos hermanas de sangre del Nü Shu, la mayor Yué Lan y la segunda esposa Zuǒ Yī. El Nü Shu literalmente significa “escritura femenina” no era solamente un tipo de escritura sino una subcultura China que se daba entre las mujeres, con sus propias leyes e historia. Los hombres respetaban este lenguaje secreto y tenían prohibido conocerlo, ya que se trataba de un lenguaje para comunicarse en secreto y trataban temas personales. Uno de los documentos más importantes del Nü Shu eran las cartas del tercer día, que entregaban las madres a sus hijas tres días después de su casamiento, ya que esta se iba a vivir a casa de su marido y se desvinculaba de su propia familia. Con estas cartas madre e hija podían seguir en contacto, y la hija podía preguntarle cosas acerca del matrimonio que no se atrevía a preguntar a su suegra, y uno de los factores más importantes de Nü Shu era el pacto “hermanas de sangre”, un pacto entre un grupo de mujeres que implicaba darlo todo por las demás y apoyarlas en los momentos más difíciles. Se escribían cartas entre ellas para llevar una vida más fácil y estaba por encima de las demás cosas.

Todo esto creo que se podría leer en un buen abanico chino del siglo I a.C., es posible, pero la escritura femenina china (aún existe) no cuenta la decapitación de las dos esposas de Luó Béi en la ciudad más grande del sur, Bujará, en el interior de la fortaleza de Arq con la luna ensangrentada… lo cuenta la fábula encontrada en el plisado de un vestido de seda…

...La opulencia y el brillo metálico adquirido con el comercio de la seda cambiaron a las hermanas, dejaron de amar al esposo y la noche que no dormían al lado del comerciante abandonaban aquella casa ciudadela para reunirse con un soldado del sultán, Jayr el tayiko, un uzbeko de una belleza sin principios, violenta, de una tez maravillosa y con rasgos salvajes en su rostro, con ojos vivos poseedores de la seducción del intelecto, de actitudes muy naturales, un domador de caballos. Con Yué Lán, la primera esposa, el uzbeko dejaba de ser el comedor de hierbas de caballos en las noches oscuras de las estepas cuando rodeado tuvo que mantener a doscientos hombres sin comer durante dos semanas sitiando la ciudad de Astrakán y en su metamorfosis paladeaba el cuerpo maduro de Yué, educada en el sexo para generar espasmos en el cuerpo desnudo de un hombre rico y Jayr no veía el Volga, perdía el control y la poseía brutalmente, acometiendo como un semental. La primera esposa se enamoró del salvaje aquel, de su indiferencia, de sus inesperados arrebatos de locura, llegó a oír la circulación de su sangre. Durante muchas noches, la fiebre y los celos le alejaban de la cama de su esposo, palideció y escribía sin pausa, con la mirada pegada al suelo de madera, llegando a ser despreciada por éste llamándola 死貓, gata muerta.

Zuó Yí tenía que remediar la ausencia de Yué en la cama del mercader con recortar sus visitas al uzbeko, que si bien no le gustaba en absoluto yacer con ninguno de los dos, Zuó Yí era una frígida glacial, sí empezaba a odiar a su hermana, y por verla morir, le contaba sus pasiones con el salvaje, y cuando estaba con él dedicaba todos sus encantos de serpiente a ser más deseada que su hermana. El uzbeko se entregaba a todos los juegos y a todas las confesiones; si Yué le declaraba su amor, Zuó Yí le contaba cómo habían logrado sacar los gusanos de la seda de Lanzhou; y Yué le hablaba de las sacerdotisas de las cuevas de los mil Budas, expertas en volver loco a los hombres con sólo acariciarles, mientras el domador masticaba su brizna de hierba preferida de la mañana. Un día que él confesó a Zuó Yí que su amor por la hermana mayor era quizás el definitivo, estaba poniendo en práctica su comedia, ésta quiso alimentar su veneno ya odioso y le enseñó a leer en las tablas del Nü Shu, logró mantenerse a su lado durante unas semanas más, en las cuales Yué Land apenas vio ni a uno ni a la otra, llorando en el silencio de los gritos interiores, sabiendo que cuando el aire se enrarece, todo el cielo permanecerá oscuro incluso en los dias más amplios de verano.

Durante el transcurso de un viaje del esposo a China, las dos mujeres fueron invitadas a la fortaleza del Sultán, a la impresionante Arq. Cuando llegaron, fueron recibidas deteniéndolas, y ante su Jefe, de pie y a la izquierda del sitial mirando fijamente a las dos mujeres vestidas de seda color índigo, con un único complemento ambas, un fino pasador de madera sujetando el pelo, el uzbeko, leyó las tablas dónde aprendió a leer de la mano de Zuó Yí: no fueron juzgadas, eran culpables y fueron declaradas espías del emperador celestial de la China. Así constaba en las tablas del Nü Shu escritas por ellas. Pasaban información en las caravanas a oriente del arma secreta de los esteparios: los magníficos caballos de las llanuras del Valle de Ferghana en Asia Central; Uzbekistán, Kirguizistán y el Tayikistán, mucho más fuertes y veloces que los pequeños caballos chinos, con los que la caballería del Imperio podría enfrentar a los habitantes de la estepa en igualdad de condiciones y así adueñarse de todo el comercio de la seda. Ibn Jaldún pudo contar, de haber descubierto aquel pliegue joyero de seda, que fueron decapitadas de un sólo golpe de hacha cogidas de la mano.

24 comentarios:

  1. Única forma de expresión, ayuda y consuelo en una sociedad machista, altamente jerazquizada, tristemente, los cambios son insuficientes,incluso alejados de su tierra, rinden honor a sus ancestros.

    ¿Cómo no ser puro hielo? Ellas no entienden de eso, son educadas en la obediencia, sumisión absoluta, de dulzura incomparable y un mal entendido y servil respeto.

    El anterior me dejó sonriendo un buen rato, muy buenos ambos.

    Saludos, Francisco.

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  2. Cuanto leí Fran, pobres chinas el final que tuvieron y el uzbeko un buchón, porque leía el libro femenino?
    Historia de intereses y traición.
    Un abrazo ;)

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  3. Son culturas que me atraen amigo, y si, son educadas como dices y cuando se salen del guión, el cielo deja de existir y los infiernos desatan pasiones que no controlan, quizás, posiblemente, ni quieran controlarlas, quieren dejar de ser simple posavasos con un firma ladeada de cualquier borracho.

    La filipina es tremenda.

    Saludos Serdua, gracias por estar un rato por aqui.

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  4. Hola auroraines, pues porque ellas le enseñaron, ellas le dijeron que eran espias, que en el libro escribian sus odios, sus vidas, sólo tenía que cogerlo.

    Me ha encantado que te guste, para mi es especial el texto, gracias.

    besos

    PD¿cómo va el otoño? espero que bien, ¡mucha salud!

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  5. Serdual, me dejé una L por detrás, la dejo aqui.

    saludos

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  6. Francisco me encantó tu post, me dejé llevar por la historia y casi sentí el frío del metal en mi garganta.

    Lo del lenguaje secreto femenino creo que aún persiste entre nosotras, a veces con una seña, o una simple mirada nos comunicamos con una amiga (porque no tengo hermanas) a la perfección.

    Besos borrascosos

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  7. Gracias Borrasca, que te guste es un honor para mi, me alientas a escribirme mejor.

    Creo que si, que lo manteneis, totalmente. Espero verte pronto, alli, por supuesto.

    Besos, me encantas que vengas, muchisimo.

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  8. Francisco, amigo, qué pedazo de relato, emocionante de principio a fin, esa historia de las hermanas complementarias cuyas pasiones extravían su intelecto incluso quiebran la tradición secular para dar placer en la que habían sido educadas. El cuerpo y las vísceras son poderosas, nos alejan del temor a la muerte. Francisco, ya no puedo ser tu sosias, estas a miles de años luz de aquí, tu manera de escribir es una alquimia de carne y ensoñaciones y tu eres el puto chamán que las conjura de forma magistral. Me he reído con la filipina soez de tu cita a ciegas literaria y de cómo cuando quieres doblegar la realidad esta coge más impulso para golpearte más fuerte, como una de esas recurrentes historias del coyote y el correcaminos. Me he afiliado a tu club Caníbolo que es como esas sociedades gastronómicas vascas pero experimentando con el menu canibal hasta la deconstrucción final y se me abre el apetito de potorros e higadillos vuelta y vuelta mientras suena Beck de fondo. Me he ido con tu José Palmahe a tatuarme todas las heridas y a hacerme piercing en el cerebro con las cruces del cementerio. Y la rematas con este texto rotundo y maravilloso de pasiones ancestrales y tan próximas que casi lloro… sólo casi… mariconadas las justas. Es un orgullo para mi conocerte a través de tus maravillosas letras y un grandísimo honor que tu vengas a leer las mías. Salud siempre querido amigo Francisco.

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  9. Un regusto a arcaico, la sóla mención de una Samarkanda evocadora de sensaciones. NO sé, todo el misticismo y la magia oriental en la propia sonoridad que arrastra la palabra, en un recuerdo ancestral de historias no vividas pero sabidas, como si hubiera una memoria colectiva que nos situara en otros tiempos y otras culturas. Eso, una sensación adimensional (casi contra-dimensional) que se instala en el alma y nos hace sentir parte del mundo, parte de la historia, moléculas del aire vivido en cuentos de mil y una noches. Somos burdo remedo de nuestros ancestros y buscamos en el recreo de tiempo y paisajes lejanos el asiento de la memoria.

    La ciudad de todas las historias, centro del comercio en la ruta de la seda, del descanso del espíritu en olores y colores, perfumes y esencias, la encrucijada poética donde se entregan al amor las culturas en orgía de sensaciones, la ciudad dormida en la asperaza del paisaje y en los misterios que la acallan, epicentro del entendimiento y, sin embargo, de la distancia, mística música para el oído del viajero y eterna ensoñación de los caminos. Un camino para más allá; usas la propia ciudad milenaria, en el corazón de un oriente que mira a oriente, para ser puente entre el limitado hoy y el eterno ayer, entre el previsible mundo occidental y el siempre inesperado y sorprendente mundo oriental.

    Y, en volandas, nos arrastras hacia la singular sinrazón de una tradicción secular que recibe la mácula de sus actoras en la propia rebelión que protagonizan; escrito con caracteres de loto y nenúfares, el abanico se abre con toda la levedad del silencio y cada pliegue en la seda del vestido que alberga las lágrimas de luna de la historia, se hace libro y se hace papel y se hace voz que grita y que proclama, aunque su escritura sea tan secreta como el secreto que las hembras que lo pudieran haber portado se llevaran a su tumba.

    ¿Puede una mujer, con todo el condicionante de una tradición con el peso de toda la existencia tras ella, enfrentarse a sí misma y condenarse?. Tal vez en la liberación que supone aceptar la condena esté la propia rebelión. Y la propia magnificencia de la misma.

    Bello tu escrito, tejido en sedas y en aladas sombras de jamelgos que surcan las praderas del espíritu. Evocaciones de pasión y de ensueños antiguos. Un regusto a arcaico que llena de belleza un papel en blanco.

    MI beso, gabacho, con aromas orientales y rutas de perfumes y sedas entre los dedos de esa mano amiga que sé que tienes siempre tendida a esta tu más humilde lectora. Eres único, mi querido gabacho.

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  10. Pienso que si sigo haciéndote halagos huecos como escritor, acabaras aburriéndote, como me aburro yo de mí misma. Entonces, te explicaré lo que me ha pasado al descubrirte:

    Yo venia bajo el caliente sol de Choroní, con unas chancletas tapaditas de arena, tostadita como una empanada de carretera, sin un bolívar en el bolsillo para comprarme una Chinotto. La piel de mis labios ardía de la sed, el rio aún me queda a unos 20 minutos de camino. No aguantaba más, de repente, vi un coco verdecito en el suelo (Eras tú) Me imagine la dulce agua que podía sacar de tu interior, me tumbé en la arena con la ansiedad de una loca. Intentando arrancarte la concha con un trozo de botella partida que dejaron los borrachos. Hasta ahora he conseguido abrirte un pequeño orificio, por donde me explotó un chorrito de tu exquisito jugo y me he quedado desde entonces, frente al mar, lamiéndome los labios y chupando poco a poco, para que no te acabes… Sigue escribiendo así.

    Besos.

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  11. (Escrito cuando enfebrecido creí que el error 505 se habia instalado en el mismo blogopedio):


    El blogger saudí éste se ha comido su comentario amigo mio, el que dejó en Samarkanda, lo he tenido guardado hasta ahora, hasta que hallé las frases que le queria decir del mejor modo posible, y se lo ha tragado; es igual, lo tengo en el libro, al igual que tengo tus palabras en paralelo dentro de la piel, entre ésta y la carne, bien grabadas, puedo hasta hacerlas circular y leerlas en cascada o en visigodo de Formentera, me es lo mismo, las sé de memoria, me dan un empujón de fuerza mayor a entregarme a la literatura con más dedicación si aún cabe eso en mi.

    Serás mi sosias hasta el dia en que deje de respirar metano, hasta ese dia, lo serás, aún respiro oxigeno, no empecé todavia con el hilarante gas.

    El honor es mio.

    Un fuerte abrazo Sr. Kai

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  12. Tengo amig@s que sus comentarios no los olvidaré mientras viva, sus textos y sus risas tampoco, aún me suena un ¡BRILLANTE! de há dos dias de una amiga muy especial, y éste tuyo, me lo tatuaré en el mejor rincón, junto a los otros de mis mejores amig@s; Gracias Esperanza, intentaré no defraudarte nunca, ni en mis peores momentos, ni siquiera con los textos más triviales, más nimios... intentaré estar a tu altura siempre.

    Me ha llegado al alma, ya lo sabes.

    Besos extrasolares.

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  13. Me adentro con profunda curiosidad en tus Sueños nocturnos, por la similitud con el título de mi libro EL CABARET DE LOS SUEÑOS NOCTURNOS,
    y debo confesarte que me siento enganchado a tus textos y tus imágenes.
    Espero que sigamos compartiendo nuestras respectivas obras.

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  14. Hola Isidro,

    ¿Sabés? "los sueños" son nuestro refugio antiaéreo... por supuesto que compartimos

    Un abrazo.

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  15. Fanrastica historia. Siempre me han atraido las historias orientales y legendarias. Son como un iman para mí.

    Gracias por compartirla
    Celia

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  16. PSIQUE:

    Yo cité al rio… Atil era asimismo el nombre altaico del actual Volga, río que tal vez dio su nombre a Atila. Y pude escribir también sobre un mogol “Atila es conocido en la historia y la tradición occidentales como el “Azote de Dios”, y su nombre ha pasado a ser sinónimo de crueldad y barbarie. Algo de esto ha podido surgir de la fusión de sus rasgos, en la imaginación popular, con los de los posteriores señores esteparios de la guerra, como Gengis Kan… : todos comparten la misma fama de crueles, inteligentes, sanguinarios y amantes de la batalla, el pillaje y su adoración nocturna del oro (adoremos al amigo, digo Nerón…) Samarkanda está lejos, un sueño; estamos en Germania; pero.. la realidad sobre sus caracteres respectivos puede ser más compleja, los guerreros son complejos:
    No quiero ser autócrata, no pretendo empuñar la lanza de Logino, pero puedo citar al caballo de Atila … OTHAR… que llegó a las termópilas, puedo citar a TARÍAL, el caballo que Atila nunca montó, o quizás estuve cansado algún dia.. Nunca estuve en un carrera de caballos, pero sé que Taríal me miraba mal, gritaba en su pesebre palabras de caballo sordo ¿Acaso no sabía que nunca creció la hierba donde pisé? Los arqueros lanzaban flechas lejanas con las puntas ardiendo, fuego en el horizonte, tormentas de sed lejos de Samarkanda.. ¡oid! Los turcos vuelven a cargar contra mi Volga, no conviene cambiar de caballo en los momentos cruciales, el tercio de arqueros del sur de nuestro ejercito está en peligro, la duda puede acabar con la impaciencia milenaria... tienes poco tiempo caballo de Sajonia, no soy malvado, dejo ir a mi amigo, no soy cruel y entiéndolo todo, pero si no sabes cuidar de él, estás apartado del Volga... tienes poco tiempo, tan sólo un instante, palabra de Othar, de un salvaje.

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  17. Gracias a ti Celia.. compartimos exquisiteces, el oriente lo es.

    un beso.

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  18. Hay un río que pasa por el alma, que lesiona el alma como Estigia que arrancara en arrebatos de sangre las esperanzas de escapar a su designio... un río que, de vez en cuando, cruzan caballos a galope, levantando sueños de cristal a su paso, alzando espumas de deseos... hay un río que atraviesa las samarkandas del alma, trayendo guerreros a su paso que profanan silencios y violentan calmas. ¿Tarial?. Tal vez un caballo indomable o tal vez un caballo esquivo. En cualquier caso, Tarial también ha pasado por mi particular Estigia escupiendo furias a su paso y dejando estelas en la superficie sangrante de las aguas. Removidas y turbias lucen, tras el paso de los cascos que la han cabalgado. Agitadas y heridas de lesa magnitud... ¿No hay calma para los ríos del alma?.

    Un beso, genio, desde las aguas removidas e inquietas de esta EStigia que llora al paso de un Atila que no perdona

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  19. En los rios del alma sólo hay aguas de fuego.

    Espero que no se apaguen nunca, seguiremos vivos y siempre en deuda... con los arcos iris de Agosto, de alguna Luna de Agosto.

    Besosssssssss

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  20. Te equivocas primo, en el alma no hay aguas de fuego, sólo corrientes eléctricas y flujos de energía estática y multitud de reacciones químicas producidas por nuestro estado de ánimo contra el rozamiento del aire, de ahí sus variados colores (el aura)
    El alma es luz no fuego ni hielo, no tiene ríos ni caminos es un todo en la nada.
    Besos

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  21. Tienes razón prima... pero en ese todo en medio de la nada, puede existir combustión.

    Me gusta los colores del aura, dicen que el azul claro es el de la inocencia... me encanta el azul.

    besos, te eché demenos en los turbantes de los romeros y en sus filigranas al bailar.

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  22. jajjjaajaj
    voy a empezar por el palabro: subvivic ¿qué te trae a la cabeza este palabro?, sobrevivir, primo has vivido mucho tiempo sin saber de mí, y se que cuando me encontraste supiste que nos conociamos de siempre, por lo tanto el tiempo es irreal, todo es irreal.
    Sobre los colores del aura se dicen muchas cosas, pero lo realmente importante es lo que te atrae de ella, ahí es donde se produce la combustión o la congelación, es una interrelación de auras, el aura consigo misma no interactúa, creeme, sé de lo que hablo.
    Otra cosa, me echaste de menos por que no has cumplido tus propias palabras, no brindaste la suficentes veces por mí, si no te hubieses dado cuenta de que yo estaba contigo.
    Esto es como la canción de la María del Monte; tú dijiste cantame, y engarzaá a tu chepa te canté debajo los pinos, jejejjeee
    pero estabas vino va y vino viene, guitarrazo va guitarrazo viene, ostión va y con ostión te viniste, jejejejej y no me escuchaste.
    ¿cómo va tu pie?
    Cuídate, que si no en vez de capitán de barco vas a parecer al capitán garfio, con pata palo, ajjajajaajaja
    Besillos, me gustaría verte antes de que te vayas, pero ya ves nuestra condena es la espera, se féliz, con eso me conformo. te quiero

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  23. Marinera.. todavía me duele el pie, esto es, Patapalo, jojojojojoj.

    besossssss

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