miércoles, 22 de abril de 2009

DEPARTURES -II- la danza del CANIBOLO



___ YO TE LA ROBARÉ.


Panamá mi destino. Subí al avión cargadito y bajo de él con hambre juguetona, el trópico invita al desparrame y yo me disipo en el derroche de las amabilidades y del trillado lametazo en el dorso de las manos, cuellos y tangas verdecitos limón, brillantes, me llaman como un cocinero al pollo con el cuchillo bien resguardado en la espalda: Ven, Ven… Los ojos enrojecidos y temblando de ansiedad, me impongo no llenar la playa de hígados frescos, sueño con mi apartamento y aquel taper well negro (mi cofre) de dimensiones XL, aunque ya sólo me queden las ternillas del anciano por saltear y mal comer, me esfuerzo, será mi cena al caer el sol por el Pacifico. Ahora disfruto de la vacacional y divertida secretaria argentina, de su baile y de sus aromas, desprende su hilo de sudor facial un agradable olor a raíces de jengibre, me acerco más y me bebo su gotita de agua que va llegando despacio a su ojo izquierdo, le robo el collar de fósil de coral del mar Rojo, me sonríe desde la olla a fuego lento. No esperaba que me agarrase por la cintura, se me erizan las paredes del estómago y me olvido del viejo desdentado que guardo en el congelador del hotel, carne de chivo, me disculpé al registrarme, tradiciones de las más arraigadas en mi pequeño país: Cuchillo Republicano; suena el crepúsculo con Náusea de Beck y hasta sonrío, los colmillos irradiando verdaderas llamaradas, y mi dulce máquina de escribir del cono sur deja de serlo, ahora es danza, es un baile de violentos deseos, su pubis me revienta mi pantaloncito corto: sexo y comer, parezco hasta mortal. Todos los derredor empiezan a marcharse, noto que mi perfume personal viciado y mefítico se impone engullendo a los más cercanos y expeliendo a saco a todos los curiosos, un camarero muerto me mira sin que los ojos le parpadeen y le hago la reverencia del corte de cabeza. Sé que me he perdido, me ha podido mi siamesa mente Charles Manson, "El hombre cuerdo y prudente sabe sacar provecho de sus mismos enemigos." (Jenofonte); pero el espectáculo me da igual pues estoy degollando con mi pequeña espada favorita Jian de empuñadura negra y de tres funciones, me deleito: El extremo más próximo a la punta está afilado como una navaja de afeitar y es delgado por lo que es flexible y frágil, siempre ensangrentado. Requiere precisión y velocidad su manejo. La hoja se apoya y se desliza para cortar. El cuerpo medio se utiliza para tomar contacto, desviar y conducir, está afilado y se puede utilizar para cortar golpeando, dando un tajo. El cuerpo superior no está afilado y se utiliza para situaciones que requieren fuerza como interceptar un golpe, dejar la carne del que se resiste a mi embriagador olor, al dente, dije anteriormente que era un sibarita retorcido; evito las horrorosas trituraciones, las odio, saco la Jian. Ella y yo, jubilosa muerte doy, mejor matar que morir de hambre panameña, "Siempre huele bien el cadáver de un enemigo" (Aulo Vitelio). Los dogmas y la ética arden en la orilla de playa mientras que los inamovibles momos, pasmados, ahora corren sin saber por qué; rocio un descongestivo nasal en gotas, droga base nafazolina por su cuerpo y la bella bailarina nocturna del sur me susurra que le corte los pezones de una vez y sabe a carne de trufas blancas francesas. Las luces de la noche me acompañan, me hablan las estrellas vigilantes: siempre salgo muy victorioso y ensangrentado, relamiéndome y autorizado por ellas en un discurso muy hiriente y kafkiano para los mortales, dignas estrellas apagadas, tan crueles como éste Caníbal.



11 comentarios:

  1. No es ésto un estado de ánimo, es un ejercicio literario, casi un catecismo roto, son pedazos.

    Saludos por si alguien lo lee.

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  2. yo lo leeré, lo sabes. Y lo comentaré, y lo interiorizaré, y casi me lo aprenderé de leerlo y leerlo, como hago con todo lo que tú escribes.

    Tengo que salir ahora, pero ya sabes que sí, que lo leeré con la misma avidez que leo todo lo tuyo y con el mismo entusiasmo, te comentaré.

    Eres el mejor. No cambies.

    Un beso, hoy en los ojos, para calmar la tristeza que los oscurece y nubla.

    Te quiero, gabacho, de corazón.

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  3. Un beso Psique, lo sé, sabes que lo sé.
    Empecé a escribir como un poseso y cuando lo terminé sabia que era la segunda parte de un destrozo; la vida machaca, pero quiero superarme, superarla aunque me siga condenando.

    Besos, te quiero ojos azules.

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  4. Madame Françoise10:10 PM, abril 22, 2009

    Monsieur,
    He tenido que detener la música. Leer este texto escuchando "Somewhere over the rainbow" me llevaba a la locura de sentir los zarpazos de Drácula dentro de "El mago de Oz". Así que me concentro o en el próximo texto sobre locos que escribas la protagonista voy a ser yo ;-) (sonríe mon ami, busco tu sonrisa desde la caricia de mi corazón).
    Veo a Hannibal Lecter cuando llama a la dulce Starling para decirle que ya está escogiendo su cena desde el Pacífico, mientras tu drácula me parece de entrada más un viejito verde que un caníbal en acción.
    Las costas de Panamá invitan al desenfreno (sé de lo que hablo, ¿conoces Bocas del Toro?) y casi me enternece esa pobre argentina que se autococina a fuego lento en un baile que explota ¿el thai? (!!!) de este caníbal de pasiones tan mortales... Baile de sangre, sólo faltó escribir en la arena "Pig" y "Helter Skelter" (¿es por ese tobogán por donde corren los pasmados?) para emular al semi-ídolo.
    Impresionante la descripción de las tres funciones de la espada Jian, ¿en qué estarás pensando mon ami? ¿o seré yo?.
    Poseido haciendo destrozos... Sigue rompiendo catecismos. Mientras tanto yo pongo el cuello mi monsieur: muérdeme ;-)
    Damanalop. DIKKA. Besos.

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  5. No sé de lo que hablas, como casi siempre, pero me has puesto triste, muy triste, las palabras se arastran con sentido o sin él, una horrorosa monotoní me invadió, la tristeza se apoderó de mí, esta noche que no quería leer.
    ¿qué sé yo de lo que tú escribes?
    Hoy ni ganas de mandarte un beso me dejaste.
    Mañana será otro día, pero hoy si supiera llorar, lloraría.
    Adios primo

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  6. Uy, cielo... quita el texto anterior, que tengo a medias, incluso con notas sobre el desarrollo temático -es que una se trabaja los textos, algunas veces-, y pon este, por favor:


    Gabacho. Ya te he leído y si no pareciera una broma cruel y sádica, diría que aún me estoy relamiendo con tus letras. Pero no parece el mejor momento para ello.

    Sólo tú podías hacer un texto de este calado sin provocar el vómito. Bueno, seamos sincero, tú, y alguno que otro más (lo que pasa es que a la caterva de antropofagos literarios que pululan por las letras más duras y marginales no les tengo aprecio alguno, y a tí, pues bueno, si juras no darme mordiscos, sí te lo tengo, jejeje. Y además, ellos sí provocan el vómito)

    La antropofagia en la literatura es más común de lo que pensamos y en el continente americano ha tenido un desarrollo decididamente importante (caso del modernismo brasileño y del subrealismo literario). Se supone que por las ¿más que evidentes? muestras de canibalismo entre las poblaciones indígenas de algunas regiones precolombinas, e incluso, según varios estudios, por la propia actividad de canibalismo entre los exploradores que llegaron al nuevo mundo, bien como muestra de dominio o bien como una forma de legitimar sus actos de depredación, saqueo y crimen. En cualquier caso hay muchos testimonios en ambos sentidos, incluso alguno de la mano del propio Cabeza de Vaca (una autojustificación por el estado de necesidad de los exploradores en el nuevo mundo). El tema es que ha quedado como una memoria de prácticas caníbales en el continente que parece justificar la mayor abundancia de textos sobre el tema que en otras partes del mundo.

    Una curiosidad, se supone que la etimología de "caribe" (nombre que los indios se daban a sí mismos antes de la llegada de Colón) se encuentra en la palabra "caníbal".
    Algo de ello sabía Shakespeare, y lo refleja en su obra "Tempestad"

    En 1928, un tal Oswald de Andrade redactaría un Manifiesto antropófago y desarrollaría buena parte de su obra con el transfondo de la antropogafia. Poco antes, Francis (vaya, un tocayo tuyo, jejeje) Picabia también ofrecería un Manifeste Canibale.

    Se conocen trabajos con el mismo tema de fondo a B. Traven (autor de obras muy conocidas como "el tesora de Sierra Madre"), o de otros autores de renombre, entre los que, evidentemente, encontramos al mismo marqués de Sade, e incluso a otros, como Herman Melville, Giovani Papini...

    Pero podríamos retroceder en el tiempo, y, además de las claras tendencias al antropofagia de nuestros parientes lejanos en las cavernas, el cenit de la cultura en la grecia clásica, nos ha dado muestras más que suficientes para entender estos usos en la tradición literaria. ASí, a todos nos viene a la cabeza, de la misma Teogonía, la imagen de Cronos devorando a sus hijos (Saturno); también fue presa de este mal Agamemnon, del Tieste de Séneca, o la singular la leyenda de las hermanas Procne y Filomela que para vengarse de Tereo -marido de la primera y violador de la segunda- dieron muerte a su hijo Itis -su propia madre y su tía-, lo despedazaron y lo cocinaron, ofreciéndoselo a Tereo que lo ingirió sin saber de dónde procedía aquella carne. Cuando el hombre preguntó por su hijo, Procne esclamó: "Tienes dentro a quién reclamas", y para mayor escarnio, Filomela le trajo su cabeza.

    Otro caso aparece en el mito -relatado por el mismo Séneca- de Tiestes y Atreo (hermanos). La esposa de Atreo (Aérope)cometió adulterio con Tiestes. La venganza de Atreo fue ofrecer a su hermano un comida homenaje, en la que le sirvió a sus tres hijos (Áglao, Calileonte y Orcómeno). Tiestes no se dio cuenta de lo que comía, hasta finalizado el banquete, cuando Atreo le mostró las cabezas de los niños. (La similitud con el mito anterior es evidente)

    Y bueno... ¡menudo rollo que te he soltado en un momento!. Vaya, no era mi intención decir que tu escrito no es original, jejeje, pues sí lo es.

    Si en algo te diferencias de toda esta gentuza que hizo del canibalismo temática, es en el estilo errático de tu prosa, ese torbellino permanente de ideas que se agolpan al borde del abismo, entre el delirio y la razón, para dar rendida cuenta de aquella. Se apodera de tu pluma una dispartada ráfaga de predicados en contienda permanente, que arrancan a tu prosa tonos de galana bizarría, impensables y altamente inflamables. Y es que estallan tus letras de puro ingenio como bombas de napal. Lo incendias todo con tu locura y nos vuelves igualmente orates bajo el yugo de tu magnética prosa.

    Una vez más, tus letras consiguen atraparme en su delirio.

    Francés, eres la hostia.


    Besos, esta vez en la distancia, que no quiero ser tu postre.


    P.D. ¿qué tal sigues? ¿Qué tal tu amigo?. Espero que bien, un beso con todo mi calor, para tus ojos.

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  7. Saludos, Francisco, te leo y ruego disculpes mi incapacidad para comentar(juro que hoy no hay duplicidad de visíón).
    Razón espero tengan esos gitanos,viendo la detallada descripción del arma, hasta me cambio de sexo si hiciera falta, ¡vive dios!

    Saludiños de SanSilvestre.

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  8. No dejó a nadie con vida el Caníbal, la bailarina lo despistó un poco.
    Cuanta sangre y pedacitos de humanos,
    me impresiona ;)

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  9. Me gusta, me encanta, me embriaga, tú has superado a la vida, que no te quepan dudas, con tus escritos se rinde ante ti y te pide más.
    Así que esto no es un estado de ánimo, ¿estás seguro? jejeje.

    Un beso de un duende que cada día te admira más.

    Puck

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  10. Menos mal que me encanta el pescado y que disfruto unos huevos con patatas como si fuera el manjar más exquisito, porque te aseguro que no podré volver a mirar un chuletón de la misma manera después de esto. Impresionante texto, lleno de fuerza. Vaya equipo de chiflados que te estás haciendo, el día que te escapen....
    Espero que todo vaya mejor o que al menos vaya, Francisco. Lo que necesites... milagros, poderes, unas palabras... ya sabes, grita. Byron tiene mi correo por si necesitas un abrazo en cualquier momento.
    Un beso

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  11. Francisco me gusta tu canibalismo literario...

    Besos borrascosos

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Al hipódromo. La metralleta también.