martes, 17 de marzo de 2009

NZAMBE, madre de Lucy.




El tiempo deja huella y certificado de ello son los hechos reales constatado ¿Dónde? Extrañamente del tiempo medido por los hombres no sabemos que exista en realidad. Y recordar todo lo que ha pasado en ese intangible período se nos antoja imposible; ocurre esto grandemente con el origen de la primitiva Shinto, tan solo algunos hombres en África, descendientes de la bella Hypatia, la última sabia y jefa de filósofos de la biblioteca de Alejandría, asesinada por Cirilo, obispo de la ciudad y nombrado santo inmediatamente después de ser olvidada Ella, olvido que dura hasta nuestros días, el tiempo cruel lleno de olvidos… tan sólo ellos conocen el comienzo de esta religión y de su culto, impulso espiritual milenario de la propia biblioteca, tan inmemorial y arraigada que ni la golfa nueva religión cristiana, con sus arrogantes aniquilaciones de la influencia y la cultura pagana, ha podido evitar que llegue a nosotros tras dos mil años de crímenes con Febo como testigo incesante y con Hermes sin informar a un dios, aunque ese dios se sepa caído.
Ya en la novela más antigua del mundo “Genji Monogatari” se recoge la llegada por el mar al país del origen del sol, Jinmu, de los hijos de un dios a los que llamaron Kami, aunque muchos rebaten esta exactitud, y se aferran a un concepto caduco desde ahora, claman que llegaron de Catay, pero desde este mismo instante todo eso es falso o no existe. Cuentan las verdades que los hijos de Lucy llegaron por mar y que enseñaron al emperador Jinmu como unir su reino, al que llamaron Nippon. Siglos de guerras y de sangrientas ejecuciones arrasaron la Tierra del sol; difícil sacar de dónde viene la causa de hombres de bien matando a sus hermanos de almas serenas y temerosas, pero hoy tenemos libros llenos de evidencias, abarrotados, de que cuando un Dios pisa la endeble tierra, en su nombre y en el de la falsa paz, nos degollamos de forma sencilla, cual vaca africana nos sacamos la sangre de la yugular para alimentar nuestro ego, poder y nuestro corazón negro de disculpas bien defendido por la creencia en ese dios vacuo y salvaje, moderador de la vida de imbéciles con premio, no serian nadie sin esa buena cobertura que da el dinero robado y la institución implantada a fuego vivo en hogueras y envidias que ahora quieren olvidar, piden perdón, Yukata Mio se ríe en su tumba con la nariz llena de trapos y agua, tal como Él hiciera con los prisioneros Chinos en el 37; ¿o es el que ríe secamente Himmler? … el tiempo, relataba Lucy… Comprender la religión 神道 shinto, la religión del Torii, animista y compleja, no es lo que en África me desvelaron, aunque si comprendí la veneración hacia su familia real, que son ellos , o lo fueron, los líderes de este Politeísmo naturista que es el origen de todas las religiones del Japón y que para comprender todas las tradiciones del País, hay que saber algo de la Shinto, que es usada para venerar al enorme elenco de deidades del cielo y de la tierra, la veneración de los antepasados, y fue ahí como entendí esa veneración que los japoneses dispensan a sus emperadores, esos dioses terrenales que hasta mi llegada al África no me podía meter en la cabeza. Para alcanzar otras metas infinitamente más materiales es por lo que fui al Continente africano, pero en los viajes ya se sabe, nunca todo sale como planeamos y menos siendo yo el que viaja, nunca entendí los mapas con sus fronteras.


Al primer hombre de color negro que conocí en África se llamaba Fernand Kémançe, monsieur Fernand quería que le llamasen y así le llamé siempre. Tenía veinte y cuatro años aproximadamente, pues su fecha de nacimiento la fijaba el año que su abuelo construyó el cayuco grande de madera de baobab; delgado, educado y con mil cualidades más que no cabrían aquí de citarlas todas, pero con dos muy notables que eran las que lo distinguía de cualquier otro: el tatuaje enorme de un dios antiguo africano en la pierna izquierda trazado en el muslo y segundo, que sabía contar historias enigmáticas mejor, casi, que Onetti, el mejor narrador íntimo, con permiso de Borges y de Fernand, del hemisferio sur de este planeta.
Iconoclasta, a pesar del tatuaje que se lo había grabado por legado y por la pureza del inmanente Hacedor, “mais”…, se arrepentía de explicarlo; y animista inflexible por herencia de credos ancestrales en espíritus poderosos y aparte, credos en un dios inmortal asentado eternamente en seres animados; en un día de calor plomizo y harto de mis lógicas dudas occidentales me guió hasta donde ahora vivía el gran espíritu venerado como divinidad desde el origen de todo. En un país como el Congo, las carreteras dejan de existir en cuanto sales de las grandes ciudades y para llegar al interior hay que recorrer la selva umbrófila que rodea el planeta, densa, muy verde y de árboles muy altos, con lluvias diarias que generan ríos de aguas salvajes que serpentean un territorio tan lleno de vida como fantasmal, los gritos ensordecedores de los bonobos, simios que andan erguidos casi todo el tiempo y están en el último estadio de la evolución antes de alcanzar la plena humanidad, expertos sugieren que solo les falta desarrollar el lenguaje primitivo con el que se comunican, esos chillidos que parecen advertencias; invadimos su territorio, te acompañan todo el viaje, asombrado miras hacía las copas de los árboles la primera hora del camino, después abandonas la idea de querer retener en la mente las formas que construyen las ramas para poder volver en caso de perderte, imposible, la vegetación es tan exultante que para un inexperto es incluso difícil poder ver a los animales, que aunque parezca que te están mirando de cerca, ojeas pero no los ves, más tarde empiezas a localizar a los que se quieren mostrar, que en un principio ni a esos veías. La humedad es máxima, ejemplo, que si aplicas mercromina en una herida nunca llega a secar del todo, el agua la va diluyendo hasta dejarte un rastro amarillo azafranado. De Punta Negra (Pointe Noire) ciudad petrolífera en la costa, hasta la aldea de Moubembe, en la falda del monte Berongou de 903 metros de sagrada altura, hay que recorrer trescientos kms. de ésta tupida jungla en dirección noroeste con gargantas espectaculares que hieren la tierra y la empapan con descomunales saltos de agua bellísimos a la vez que casi infranqueables hasta la frontera del Gabón. La revelación del viaje, la descripción del camino recorrido es secreto y no se me ha autorizado a divulgarlo, m. Fernand aseguraba estar guardado bajo llave en los libros prohibidos de los sionistas en Samarcanda o en una aldea del Himalaya, trasladado hasta allí después de salvarlos del gran incendio de la biblioteca de Alejandría, sonreía irónico, no queriendo asegurar el verdadero asilo, es una forma de protegerlos, me arrojó mientras señalaba el inmenso arco iris formado por las gotas de agua saltando desde las rocas. ¿No me dirás el nombre de su guardián? ¡No! Gritó al unísono con los otros dos bantúes que nos acompañaban. Además, de nada te serviría, los bonobos vigilan el territorio kikongo, saben quién viene a llevarse nuestros tesoros. Cuando llegamos a las mesetas, ocultas entre los cañones de los ríos, comprendí, aquellas piedras de nubes cambian el destino de los que las poseen, atraerían al ambicioso, al infinitamente codicioso hombre blanco; al igual que la Ruta de la Seda, durante muchos decenios secreta e incalculablemente menos lucrativa, éste bellísimo territorio y sus fastuosas riquezas deben permanecer velado por los siglos de la avaricia de los hombres níveos. La humedad arrancaba de mis pulmones las burbujas de oxigeno, empezaba a verme azul los brazos y las piernas, los colores abandonaban el arco iris y me rodeaban trayendo voces melanoafricanas… khoikhoi, Kwena (hombre de los hombres) no se preocupe, me sugerían, hombre blanco, tome un poco de hierbas del lago Kyoga, mastique y beba… Nsambu ma, y rezaban…

Tatá wa bísó, ozala o likoló,
bato bakúmisa Nkómbó ya Yɔ́,
bandima bokonzi bwa Yɔ́, mpo elingo Yɔ́,
basálá yangó o nsé,
lokóla bakosálaka o likoló
Pésa bísó lɛlɔ́ biléi bya mokɔlɔ na mokɔlɔ,
límbisa mabé ma bísó,
lokóla bísó tokolimbisaka baníngá.
Sálisa bísó tondima masɛ́ngínyá tɛ̂,
mpé bíkísa bísó o mabé.

Dejé de admirar paisajes, saltos de agua y pájaros danzarines, m. Fernand me miraba, ahora ya sabía el por qué de su despreocupación por el hombre blanco, llegados a este punto, si no conoces los remedios, la bella y alucinógena muerte azul guarda el secreto del lugar. La montaña sagrada ante mis ojos ¿Todo era un sueño? No… mi querido Fernand me invitaba a sentarme, _ Oye lo que cuenta, Kwena de los hombres blancos.

Tenía el mismo tatuaje y también en la pierna izquierda, era la que transmitía el legado y m. Fernand era el gran Marabhú. Con más de mil siglos humanos de vida, un instante espiritual, Alice Mami Wata sabía fundirse con el agua, en verdad era el alma de todas las aguas, de unos ojos irresistibles y de una lucidez que desarmaba, me miró y sabiéndolo, empezó a hablar del Gran Espíritu Nzambe.
Él dominaba en todo lo conocido y los pensamientos que iba creando se volvían tangibles aunque todavía no los recorría puesto que nadie existía y nadie lo exigía… las hierbas hacían y el cansancio me envolvían , su voz entraba y me llenaba de paz, cerré los ojos y gozaba de plenitud escuchándola…
…el mundo es multidimensional. El mundo material y el mundo espiritual son dos espacios que en determinados puntos del universo se entrecruzan. Los humanos están situados en dimensiones inferiores o avanzadas (los hijos del creador). Los espíritus pertenecen a otra subdivisión de ese universo de al menos ocho dimensiones. En el mundo de los espíritus está la ciudad de los antepasados: Mpemba. Más allá de esos mundos está Kalunga Nzambi Mpungu Tulendo. Los antepasados son una clase de intermediarios entre lo divino y los hombres. Lo divino se percibe como la causa primaria de todo, la esencia vital de todo y el destino final de todo. Por eso Kalunga es a la vez el lugar al que se dirigen los espíritus y del que han surgido y el propio Dios, fuente de esos espíritus. Kalunga es también el mar primitivo origen de todo, el autocreado, el Ka que reina sobre todo (ka : esencia vital; lunga: alcanzar, concretar y reinar). La intersección entre los dos mundos tiene forma de cruz, lo que explica la importancia de ese símbolo en el pensamiento Kongo. La descendencia será por línea materna… Yo viajando por las corrientes de un lago sagrado, escuchando… Mis padres tuvieron cien hijos y cien hijas que se dispersaron y poblaron todos los mundos de sus viejos sueños, de entre todos ellos Lucy era su favorita y por ello le regaló una perla azur -Egea- y le dibujó en su pierna un reflejo de su imagen terrenal… tambores y danzas acompañaban a los gritos de los bonobos, Lucy me hablaba de los pueblos de la Tierra, de sus hijos, de aquellos que llamaron Kami los pobladores del País del Sol Naciente, las ideas me controlaban y algo mágico me armonizaba las neuronas… Un mundo - Mil exactitudes - Una verdad… decía la hija de Nzambe.
¿O es que veis vosotros alguna diferencia?
_________________ SIEMPRE DANZANDO __________



AVE MARIA, UAFULUKUA
YE NSAMBU, O
MFUMU SE UNA IAKU.
O NGE VANA VEN´AKENTO
NKUA NSAMBU
YO MALAU YE MBONGO A
VUMU KISKU YEZU.
E SANTA MARIA,
NGU ANDI A NZAMBI,
INTUVINGI´OIETO
ASUMUKI, OUAU YE MUNA
UTANGU´A
LUFUA LUETO. AMEN
.
_________________Ave María en Kongo, lengua Bantú.__________
Yo sigo bailando, girando, y no encuentro ninguna... KAI, KAI FY.

21 comentarios:

  1. joderrrrrrrrrrrr
    yo tambien quiero uno, o por lo menos una foto tuya de gondolero, jejejejje
    besosssssss

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  2. jajjajjjaj--lo tendrás, no te preocupes, jajjja. Me iba cargar lo que has subido hoy, pero vine a poner música y mira. La foto es tuya? Ponla más grande gitana, no te veo bien.. eres tu, ciquilla?
    No sé cómo lo haré,pero voy a mirarte más cerquita, ya me descontrolaste, jajjajjajjj. Un beso, ahora voy pallá demontre.

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  3. Marinera, ya te he visto medio bien, en el perfil. Mira, te tengo cerca, mi prima Rocio, que la quiero a morir, y tu, sois dos gotas de agua, no te decia yo que eras mi sosias, no te lo decia yo¡¡¡¡¡¡
    Dios mio, mi prima flipa. Un beso guapa, tanto como mi prima, que es guapa de tó, el corazón más grande que el cuerpo, y tu, eso eres. MUACKAAAAAAA

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  4. Ok. Lo de cacho mulo animal, jajjjajjaj, no será por la cara de mulo que tenia en la resaca, no? jajjjajjaja. Tu dirás lo que quieras, pero para mi no lo eres, mi prima es un bellezón, y tu mundo interior se deja entrever en tu cara, lo que tu digas de ti, ya lo sé yo, moi piensa lo mismo sobre uno. Un beso, Prima, que Rocio está en Singapore y hasta que no venga dentro de tres meses, mi prima eres tu, ya lo sabes, Rocio Marinera ¿Cómo se te queda el cuerpo? jajjajjjaj

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  5. Ya te contesto, tengo que salir. Asi está mejor el bloggo? Dijiste quita, pues quito, no me enfado, sabes que soy valiente. Pero escribe algo que parezco un loco hablando solo, jajjajja. un beso.

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  6. Bueno, mi gabacho, te dejo una historia para que cuelgues aquí. Es algo que escribí hace algún tiempo, pero que resucito para tí.

    La historia de Pigmalión y Galatea.

    Es una historia en dos partes, te las dejo en dos comentarios, para que no sea tan largo.

    Primero Pigmalión, a los primeros rayos de sol. (En el siguente, Galatea despierta del sueño de la piedra enamorada)

    Pues allá va la primera:

    Había estado lloviendo.


    Demasiados días grises. Pero el tímido sol parecía querer romper la que casi se había convertido en pétrea nube. Sus timoratos rayos comenzaron a calentar el gélido ambiente. Poco a poco, el frío remitía y la luz se convertía en protagonista del día. Aquello le permitía un resquicio a la esperanza.


    Su fluctuante carácter, su ser de ida y vuelta, ante el sol se reavivaba y se ofrecía nuevo y, aquel día, de forma especial, sintió que la creatividad dormida tanto tiempo, como el sol de primavera, despertaba del letargo frío y húmedo.


    Aquel hombre, tanto tiempo sumergido en los abismos del pensamiento caníbal, creía que de la roca, del barro o del metal, como prisioneros o esclavos cautivos, sólo surgirían seres dolientes como su propio yo. Cual Miguel Ángel quiso verse, artífice de la liberación, arrancando a la piedra su tormento, al barro su dolor y el sudor al inerte metal. ¿Podría él, acaso, liberar a sus esclavos para ser, de algún excelso mausoleo, tenentes de lujo?


    No, la atormentada energía, la "terribilità" michelangiolesca, no era su herramienta en aquel momento. Y, desde luego, su erróneo pesar había quedado reducido al olvido con los rayos de sol que prometían inundarlo todo


    Se enfrentó a la piedra, una vez más, sintíendose como la divinidad única que habitara en el cenit de un espacio infinito y virgen. Y sus dedos, otrora agarrotados por el frío de su helada sangre adormecida, parecían ungidos de virtuosismo, y ante él, nacida como si santificada fuera antes, incluso, de su bautismo, empezó a surgir bella una sirena de estrellas.


    Magia. Sintió la magia que lo impregnaba todo. La sintió en el mineral que tomaba cuerpo en sus manos. Allí no había esclavos ni cautivos, sino vida alegre que porfiaba por cantar a la mañana.


    Surgió, del mármol, bella. Se modeló dulce y cadenciosa. Y resultó ser perfecta, su Galatea


    ...

    Un beso, cielo, voy a por la siguiente.

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  7. Bueno, pues la siguiente, para mi gabacho prefe:

    GAlatea despertó del sueño de la priedra enamorada:

    Absorto ante la contemplación exhausta de su obra perdió la noción del tiempo. No en vano, nunca antes de sus manos y su cincel había surgido nada comparable. La belleza más excelsa, aquella que sólo habita en sueños, había quedado cautiva en el mármol blanco. Y él se sintió, de pronto, como su carcelero. Si ante la piedra soñó liberar al esclavo que la habitaba, ahora se advertía como su celador y guardián.

    No pudo evitar que sus manos, casi como si de un rito sagrado se tratara, acariciaran la epidermis de roca, suavemente, maravillándose de que, ante el paso admirado de sus dedos, el tacto no fuera frío, como prometía el granítico joyel, sino de terciopelo. Una y otra vez sus dedos marcaron el camino que los ojos bendecían en el cuerpo inerte de Galatea y, una y otra vez, sintió el contacto cálido que anunciaba un torrente de sangre tras la piedra.

    Un irrefrenable impulso se apoderó de todos sus pensamientos y sus actos y, abandonándose a él, de forma apasionada, unió sus labios con los de la bella escultura. La sangre se agolpó en su boca y, con igual calor, la sangre le devolvió el beso.

    Un torbellino de fugaces luces y de ansias eternas, dormidos en su ser desde que el tiempo era, despertó a borbotones en su cuerpo y sintió el arrebato de amor más pasional de toda la historia de los hombres. Y su obra respondió con la misma intensidad en aquel beso y en aquel subir al cielo.

    La desnudez vítrea del alabastro se cubrió de sepias y oros; se ruborizó la pétrea piel de cera ante el contacto de otra piel y un ligero temblor recorrió toda la anatomía de la talla. Se adivinaron los surcos azulados de unas venas por las que corría la vida, palpitando. Y de los labios surgió, apenas audible, un ligero suspiro de placer.

    Galatea despertó del sueño de la piedra enamorada.
    .

    Se muy feliz, Pigmalión de todas las creaciones. Lucy ha nacido de tus manos, escultor y orfebre de letras.

    Eres el mejor... Postearé,cuando pueda, algo sobre Hypatia. Es un nick que he usado alguna vez en alguno de los foros de literatura en los que he participado, pero me decanté por Psique. Aquella fue despellejada viva por un Cirilo bastante bestia. Psique copuló con Amor, bastante cariñoso... me quedo con la cólula, sin duda, que lo del despelleje como que no me pone nada, nada, nada... jejeje

    Un beso, gabacho de mis entretelas. TE quiero un montón, y la alegría que me has dado hoy con este texto ni te la imaginas.

    Nos vemos.

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  8. vaya vaya
    esto da para un texto primo, un gran texto dedicado para ti, me he ido y hasta ahora mismo no me he enchufado, así que la hereje tambien te ha abandonado, o no le has colgado los comentarios, jejejjeje
    Bueno eso es cosa vuestra
    Voy a ver que te dedico franchute, y no soy Rosio, pero casi, primo, te cuidadin
    que cuanto más primo más me arrimo, jejjejeej
    Lo de cacho de mula animal es por tu texto que me da miedo leerlo, pero voy a hacer un intento en serio de empezarlo ya por cuarta o quinta vez y acabarlo, pero no prometo nada, ajjajajja
    No soy como la hereje que yo he leido con mi propios ojos que se lo iba a aprender de memoria, y juro por mis muertos que en una semana le pregunto la lección enterita, jajajjaajjaa
    Un besazo
    ¿Sabes? Te echaré de menos cuando vuelvas a las tierras kurungueles,
    Nos vemos
    Espero que lo que te dedique te guste.
    Eso de decir que eres un tío valiente, jejejjeje no coment, por que además no iba para mi ese comentario tuyo, pero tiene tela
    + besos güervense

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  9. Con esto de hypatia y de dioses y de historias así, había pensado yo en cambiarme el nick, no sé, alguno mas sonoro, más lucido... ¿Qué tal sacerdotisa de Vesta? Parece que eso impone

    Pero no, mejor que no, a ver, hagamos memoria:



    Las vestales -sacerdotisas entregadas a la diosa- eran elegidas a la temprana edad de seis años, sepárandolas de sus familias sin más preámbulo, que los mimos no son buenos. Se les cortaban las melenas y, como símbolo de que ya no tenían dependencia de sus familias, se las colgaba de un árbol -ni puta idea de qué tendrá que ver una cosa con la otra, pero ese era el motivo argumentado-, donde se las mantenía suspendidas algún tiempo -y no horas, exactamente- (Me va gustando menos el nombrecito)

    Una vez finalizado el rito inicíatico del martirio en el árbol, se les instruía en su misión, que no era otra que velar el fuego sagrado "consagrado" a la diosa Vesta. En posiciión de firmes, tocadas con un velo en la cabeza (que no las vieran ojos procaces, tendentes a la lascivia) y portando una lámpara, naturalmente encendida, entre las manos, les tocaba hacer guardia, -más que un quinto en la extinta mili-. Y así, horas y horas. ¡Y qué no se les apagase la lamparita!. Delito, donde los haya. Y el castigo, pues lo suyo, ¡azote que te crió! -público, por supuesto, que cumpla función ejemplarizante (¿Había dicho yo algo de cambiarme el nombre?)

    Se mantenían en el servicio de su Diosa durante treinta años. Y claro, eso suman 36 años de celibato absoluto (ni de coña, me cambio yo el nombre) -la pérdida de la virginidad era castigada duramente. ¡Y tan duramente, a pedrada limpia!- (Nick...¿y eso qué es?) Con el tiempo, comprendiendo lo desproporcionado del castigo, la lapidación fue sustituida por prácticas ejemplarizantes menos ¿crueles?, por ejemplo, la decapitación o el enterramiento en vida (menos mal, ya creía yo que la cosa iba en serio)

    Con este panorama, sin infancia, colgada de un árbol, medio pelada, con una lámpara encendida en la mano todo el puto día, aunque "a dos velas" durante más de treinta años... y siempre con la amenaza del azote o de la pedrada... ¿alguien quiere ser vestal?

    Nada, en vista de lo visto, lo de vestal, pues como que lo dejo pasar lo más rápido que pueda, y no he dicho nada.

    POr favor, llámame Psique

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  10. que sepas que lo he pasado todo por la impresora y lo estoy estudiando
    Un beso enorme valiente monsieur de güervense, dirase del caballero de la triste figura actual, jajjajajajjaja

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  11. Memorias muy bien logradas, de un viaje especial y maravilloso.
    Tu escrito es magnífico.
    Abrazos

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  12. Te he dejado el texto prometido, espero te guste, no quería que te fueses sin el, por eso no lo he corregido ni le he dado más vueltas que las que salieron en su momento
    Un beso

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  13. Me ha encantado, ya te lo he dicho en el libro pero como te tomas la molestia de publicarlo en los dos sitios, qué menos que corresponder de la misma manera; así que de nuevo te digo que me gusta ese llegar al corazón de África para entender un poco más los "kami" japoneses.
    Me ha fascinado "tú África" tú forma de contarla, me has sorprendido con un registro que no te conocía y me gusta. Me quedé con ganas de leer más.
    Un beso, Francisco. He leído por ahí que embarcas pronto, no dejes de despedirte ni de avisar de tu regreso a este mundo virtual. Te echaré de menos.

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  14. Artemis, qué alegria me has dado al verte por las arenas a estas horas, estás de puente?,BIEN.. NO me voy por ahora, me han metido a parado oficial, estaré unos meses más por aqui, si no hay más cambio, estos armadores cambian de hoy para mañana, hoy me dijeron que están los buques amarrados, mañana sabe dios, ya sabes como es la pesca. Un beso, ya hablamos.

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  15. A los demás mañana comentamos, que estais dormidos, un abrazo a todos.

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  16. Vaya, menudo viaje iniciático te has marcado al mundo animista de la primera mujer y madre. Me recuerda al Escohotado, el peyote y los chamanes. Al final va a ser que todo, el principio y el final esta ya grabado en nuestra mente, sólo hace falta el guía y una ayudita psicotrópica para verlo ¿o no? perdona es que yo soy muy ateo, tanto que ya me estoy pareciendo a ese extranjero del Camus. Salud Francisco.

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  17. Fascinante, me dejaste enganchada hasta el final y con ganas de mucho más....

    Besos y mis respetos escritor.

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  18. Marinera, me gustaron tus textos, gracias, un corazón enorme, eso es lo que eres. Ya hemos hablado de todo esto, repetirnos es de no sé qué, jajajjja, un beso prima.
    Psique, tus comentarios son estupendos, ya los leo de nuevo en tu blog, vi que hicistes un post con ellos, son estupendos.

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  19. Lila Manrique, es un viaje especial, siempre África es especial. Que te haya gustado me llena de satisfación. Un beso.

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  20. Sr. Kai. Una ayudita siempre viene bien, las raices de esos arbustos son impresionantes. Yo tampoco le doy mucho a los dioses, lo justo para conocerlos antes de que me conozcan ellos a mi, ya sabes, más ateo que don Froilán de los Cantos.
    No me hagas reir amigo, un abrazo fuerte, y como no, ¡SALUD!

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  21. Amiga Esperanza, sabia que te gustaria el texto, lo pensé y todo cuando lo escribia. Habrá más, estoy en ello, acabaré de redondear alguno pronto.
    Lo de escritor me ha llegado al corazón.
    Besos, y mis respetos para ti también, sé como que escribes.

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Al hipódromo. La metralleta también.