domingo, 15 de febrero de 2009

TUCUMÁN 840



Una tarde tranquila en aquel cielo del hemisferio sur llegaron a esta dirección, quizás, más de seiscientos viejos eruditos en la cosmología más antigua que se recuerda, leyes casi olvidadas y de lenguas antiquísimas que ya el hombre ha mucho tiempo dejó de memorar.

Unos argumentaban sobre las leyes que rigen el Universo; otros sobre la fenomenología y las formas de la consciencia así como también de las entidades y esencias que pueblan la intuición intelectual (métodos filosóficos). Los más viejos y, por ello seguramente más ilustrados, permanecían en silencio y eran los que se dedicaban a escudriñar el cielo. Buscaban a Betelgeuse ó a Rigel que brillaría más esa noche. Siguieron así hasta que Orión se situó en su privilegiado lugar en la bóveda celeste, clavaron su báculo con sus insignias llenas de símbolos en la tierra oscura del Sur y a su lado pusieron los libros, los libros imborrables que traían con Ellos, dispuestos a pasar la gélida noche con el único refugio como techo de las auroras boreales, que sabían sería una de las más bellas del siglo pues las boreales estarían heridas de brillantes escarlatas y violetas.

La noche fue tan fría que al alba Venus salió tan verde como una esmeralda y que después de un desayuno con infusiones de miel y raíces de jengibre, se convirtió en la protagonista de la más acalorada controversia de los últimos siglos y que los expertos de los ciclos Sothis (periodos de los años bisiestos en el Antiguo Egipto) analizaron durante todo el día. Los magos de Oriente repasaban los escritos de Lao tze en busca de alguna profecía de Buda y que no hallaron sino buenos presagios para este día. Cercanos a la orilla de la playa, estaban los gnósticos, hablando de las dualidades en su pensamiento que provocaban una escisión absoluta entre el espíritu y la materia, anclaje del mal y la perdición, mientras que en el espíritu descargaban lo divino y la salvación, por lo que no comprendían que Jesucristo fuera el creador, ya que el Demiurgo (creador del mundo) y multiplicador de la materia, era un ser malvado y opuesto al Ser Supremo del cual surgió. El Ser llamado Dios es el que está en la cima de todos los seres y que es perfecto e inherente a su creación y no se mezcla con los seres corruptos... Cerca estaban los Grandes Sabios Africanos, que eran treinta, representando a las treinta antiguas étnias del continente y origen de toda la humanidad, que pasaron todo el día rezando y bebiendo pequeñas cantidades de agua salada del Atlántico al que llamaban Mar de Atlas, después en la mitología griega.

Así, hasta alcanzar los trece grupos que constituían aquella representación, estaban de lúcidos aquellos hombres, parados en la Playa, visitados solo por algunos pastores que recogían sus rebaños en casas frente al mar, hasta que volvió a lucir la estrella Rigel de Orión y se encaminaron hacia el único portal alumbrado en otra fría noche, todos reunidos, jubilosos, rociados por la dicha, trajeron los Libros de la Gnosis y la Sabiduría que lo entregaron a aquella mujer, la madre del niño que acababa de nacer: Jorge Francisco Isidoro Luis Borges.

10 comentarios:

  1. Y me queda Borges...

    ¿Cómo buscar a Borges dentro de Borges?. El camaleónico y un tanto ápatrida de su propio yo, la palabra adúltera de un escribano fiel a la palabra antigua. Innovador de gritos de pasado, embajador de los misterios de las nuevas auroras, embellecedor de lo antiguo y evocador de lo nuevo. Dentro de Borges, mil borges, clamando bullir en un difícil equilibrio de él y sus otros yo.

    Borges es un antes y un después, es un tiempo por vivir, en un tiempo vivido. Hizo un reto de sus letras, malcriadas hijas de su pluma, que coquetearon hasta saciedad con caballeros antiguos pero ofrecieron sus encantos al joven apuesto que bullía entre carnes y besos. Del manierismo al ultraísmo, preceptor de la vanguardias, el grito agónico de una vieja literatura adocenada recibió el beso del modernista Borges y resucitó ante el amoroso suceso, joven, dispuesta y radiante. Luego, la mancillaron muchas de las vanguardias y el obstracismo calló sobre aquel encuentro carnal. Borges sigue siendo Borges y su dama, aunque apaleada, resurge de sus cenizas, imperecedera y eterna.

    Un beso lleno de letras y una caricia de verbos... suavito, suavito...

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  2. me gustaría poder regalarte mejores escritos, mejores letras. Has soltado mis musas, pero mi pluma aún es escasa para lo que quisiera regalarte...

    Pero al menos, lo intento.

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  3. Ahora que lo pienso... ¿leíste mi post "la importancia de llamarse Ernesto"?. Pues mira, a todo hay quién gane... y Borges, sin duda, juega en mi misma liga... Jorge Francisco Isidoro Luis.... ¡No está mal!.

    Amelia María de las Mercedes Josefa ¿La Avignona del siglo XXI?. A lo mejor, el capricho de algún dios me lanza en una estridente carrera al olimpo, jejejeje (el nombre, no creas, imprime carácter)

    Besitos con carácter, mi querido Avignon

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  4. Cuánto más me gusta este portal con patio y aljibe en Tucumán 840 y cuánto mejor este mesías que hace del ultraísmo su religión y construye templos al más puro estilo manierista. Lo dicho, ni caso me hagas yo sigo a lo mío. Ya lo había leído pero no me había parado a comentarlo y hoy me estoy recreando.
    Besos

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  5. No he leido el post tuyo, lo leeré, no te preocupes; e que te gusta Boerges, ya leí el comentario que le dejaste a Carlos en su frio Borges, buscaré al Ernesto. No te preocupes Psique, ya me regalas lindos post, por favor, con estos comentarios me siento más que pagado, uff, mucho más, son musas liberadas, te lo digo ya. Un beso, quiero estar unos dias leyendo, estaré por tu casa.

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  6. Artemis, estaba escribiendo cariño, pero leí todo. Eres demasiado, espero que la música te haya acompañado en la visita corazón, acepto sugerencias, no soy dj pitismiqui. Además me tomo un respiro en el libro, iré subiendo textos nuevos aqui, más tranquilo, asi que por favor, ven cuando quieras, y dime que copla te pongo. Besos x7´2, me ha gustado tu visita... y tus coment, ya sabes, más.

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  7. La música es perfecta. Suelo desactivarla para leer porque a veces me molesta, sin embargo la selección que has puesto es estupenda y no se pelea con la palabra escrita; te diré que la he dejado de fondo mientras visitaba otros sitios anteayer así que me la he tragado toda. No te lo había dicho, pero la agradecí.
    Pon lo que quieras, me gusta que me sorprendan y tú tienes muy buen gusto, eso es evidente, no hay más que ver como tienes la casa amueblada con elegancia y cuidando hasta el más mínimo detalle.
    ¿Qué le has hecho a tu resaca? Me obligas a estar muy pendiente, pones y quitas con mucha rapidez, menos mal que vengo a menudo.
    Me gustan esos besos con decimales, no tenía ninguno así.

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  8. Bien, pues yo elijo la música. La resaca la quité, me da verguenza mi vampírica cara, dejé mi cigarro, pero si quieres resaco otra vez, jajaja. los decimales te hicieron sonreir, yo buscaba eso,y tampoco se los había dado a nadie con decimales. Un beso ó 7- pon tu las décimas.

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  9. Mi Monsieur,

    Es que después de las decisones suecas me acordé de "tu Borges".

    ¿Y sabes?
    Creo que el Nóbel es sólo un pin en la solapa al lado de lo que en realidad representa la verdadera admiración literaria.

    Las grandes almas no necesitan más reconocimiento que formar parte de las nuestras. Y en Tucumán no estás solo.

    ¿Cuántas veces dije que te quiero? Pues eso, más veces todavía.

    Kai mon ami. Y tantos besos como estrellas sin nombre.

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  10. LLosa es dueño de una obra importante, no se cómo llamar entonces a la de Borges...

    No es importante el premio, lo es, ser testigo del endeble tablazón que disciernen la tutela del premio, al menos en literatura. No sé si es una disminución brusca en el baremo que ellos manejan, no lo digo por Vargas Llosa, me parece de los más interesantes que ultimamente decidieron los nórdicos, o es porque la literatura está bajo minimos en luminiscencia.... entonces, pienso, ahora es el momento de darle el Póstumo a Isidro ;)
    En todo caso/causa, es una actividad esto de premiar, tan abertzale e insustancial para el que no lo recibe, que prefiero leer por mi cuenta y riesgo... como decía Miller “El sexo es una de las nueve razones para la reencarnación… las otras ocho no son importantes.”

    Tucumán, en el monte de las flores.

    Te quiero corazón!

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Al hipódromo. La metralleta también.