lunes, 23 de febrero de 2009

13 LILITH. Texto apócrifo

Allá por Cáceres, Cotrina buscaba la marca de un radiocasete o discman de ocho pistas donde solo se podía escuchar una canción de Elvis, según Él, vivo todavía; buscando dio con un loco que le aseguró que Lilith no era una marca, era la segunda Luna de la Tierra, la Gorgona. Cambió de idea y le aseguró que Lilith era el nombre de la mujer de Adán en el Talmud, el libro de los judíos, madre de demonios y de gigantes que no se quiso someter a la voluntad de su marido y vive en las regiones del aire. Yo sin cambiar de idea, seguí buscando a Lilith, pues después de años buscándola no quería creer la historia de un loco, ni de Cáceres ni de Memphis.

Anaïs Nin la considera amiga de Mabel y juntas van al cine, una en peligro y Lilith en estado febril con dos pastillas de yohimbina que se había tomado con el café, recordando como en el siglo XVIII en Francia, un aristócrata de cuarenta años se enamoró tan fogosamente de una joven bailarina de veinte años, que se pasó tres días enteros con sus noches copulando con la ayuda de la yohimbina. Pero el que le puso las pastillas en el café, me dijo que no era Lilith y que en el café le había puesto lo de siempre, píldoras para edulcorar, seguí mi camino.

Indagando, casi sin quererlo, descubrí el mundo de las brujas, que no os cuento ahora pero que después conoceréis incluso a su hacedora y Diosa. En los libros de los alquimistas hallé fórmulas de espadas irrompibles y el acero del martillo de Thor, que los oriundos que guardaban aquellos libros aseguraban había escrito Ella; pero también todo esto era demasiado reciente. En un collar de cuentas hallado a orillas del Mar Negro, primer mar que liberó Gaya, leí su nombre antiguo, Ardat Lili, que procreó con Samael y amante de Lilu, súcubo errante femenino, a la que se unía por las noches para engendrar hijos (los Lilims) con los hombres, que dormidos derramaban el semen involuntariamente. Pero por aquel tiempo yo no creía en las historias Sumerias.

Durante días leí los códices del mar Muerto donde anotaron que los hebreos habían olvidado el nombre de Dios ya que por respeto no mencionaban explícitamente el Nombre y el tiempo hizo que sólo reconocieran al “yo soy el que soy” por el tetragrámaton YHWH ya que olvidaron las vocales y hasta la Edad media no fue recuperado agregando las vocales de la palabra samaritana jabe; y así leí miles de sucesos más, pero Lilith seguía siendo un vulgar demonio también en estos libros, que junto a muchos más hicieron creer a los mortales que en realidad lo era, pero que como pronto veréis, no se acerca a la verdad. Poco más pude encontrar sobre Ella, ni en los cantos antiguos ni en libros. Salvo algunas excentricidades modernas más, Lilith seguía siendo lo que era, un ser desconocido
Y en esa búsqueda incansable me llegó el manuscrito que la mismísima Deidad tuvo en algún tiempo secreto entre sus manos y que quizás ahora podamos leer, no sé si llegaremos hasta el final.

----Escribe amanuense y sígueme:----
Viví en el Mundo Oculto (Indefinido) desde siempre. El hombre me reflejó en sus libros universales pero nunca me vio, jamás, aunque aprendieron a escribir, no a ver; y a labrar la tierra, pero tampoco aprendieron a mirar. Sabed que aunque nos hizo el mismo Dios Material, nos separó mientras el que se convirtió en humano dormía, creándome a mi primero, que salí del Paraíso Oscuro solo en pos de la sabiduría y convirtiéndome en la esposa del Dios vencedor, Crono el Titán; después, mientras el inédito dormía, creó a la humana de su costilla e hizo la luz. Sólo un único ser nos vio ese instante juntos, vigila que las estrellas que se apagan no se pierdan en el compilado infinito, el semielfo puro, Azzar.

No creáis en lo que leéis ¡Oídme!: Jamás estuve en el Tártaro ni conocí a Hades. Nunca tuve hijos peludos que mataron a los Arcángeles a cien por día ni hubo una venganza en la que mis hijos mataban en mi nombre a los hijos incircuncisos de los arcadios; no estuve en el Mar Rojo y nunca conocí a Naamá, pues desde el Sexto día de la creación no volví a vuestro pueblo, por lo que no nos presentamos ante el tribunal de Salomón disfrazadas de rameras ¡Ignominia! No soy aquella que recoge todo el semen que no cae en vagina para preñarme y estar siempre pariendo a los hijos que tanto temen las madres con hijos menores de ocho días. Jamás bebí sangre de Adán ¡insolentes! Caéis en la apostasía tan sencillamente… ¿No queréis saber los Hechos? Entonces debéis de acabar con la blasfemia, olvidando los libros de la Kabbalah del Génesis y todos los demás; los escritos en bustrófedon, el Notaricón y la Temurá, y leed entonces los verdaderos y antiguos textos predinásticos.
Creada en lo Indefinido, la primera dimensión, anterior a la materia y que los hombres llamáis erróneamente la Nada, puesto que nada es lo físico que conocéis, un simple juego del Dios Material que castigó al Arcángel Adán y lo convirtió en humano para luego dejarle tan sólo su imaginación, de la que sois presos y que un día, justo antes de despertar de su largo sueño, una lagrima limpiará su ojo y os eliminará a todos, pues algo le molestará y olvidará lo soñado.
En lo Indefinido viven los Titanes y sus miles de hijos y Crono, mi esposo, es el nuevo Dios. Nuestro espacio es inerte, casi inanimado, las estrellas no tienen materia son nuestros ojos en constante vigilancia. Actuamos en otros límites, estadios de la materia ahora creados y de más luz; Indefinido es semejante a lo que ahí, al otro lado, llamáis pensamientos.

Todavía no se cuenta el tiempo, no se han descubierto suplicios ni se inventaron dolores especiales en donde aplicarlos; no se prevé la tortura, tampoco se acusa ni mucho menos se mata. Los niños que maman no son ni nacen condenados por ningún pecado capital falso e insidioso, en ésta claridad rojiza nadie está perdido por Uno solo, no existe la perversión y la ruina de antemano, no se caza al individuo como a un animal salvaje. Acogemos a los enfermos, a los caídos, a los que vagan por las tinieblas, por las landas y los acunamos para que vivan todavía. Magas de Persia, Sibila y Circe, Entes inteligentes y sin inopias arcaicas terrenales, nos visitan en busca de conocimientos, se unen a nuestra sabiduría y nos traen las maravillosas plantas de Ur, que contienen venenos buenos; viajamos por las imaginarias estrellas de luz donde los dioses no mueren ni se santifica a Satanás y en donde las mujeres que nacen hadas conquistan a los Titanes.
Tartufo quema gatos egipcios en el fuego eterno, no hay un cielo con anhelos de infierno, el fuerte no castiga al débil ni al profano, el Imperio de las religiones no se constituyó en nuestra suave claridad; las ideas, culpables del contagio espiritual siguen bajo un gran lacre, por eso la ignorancia primigenia no brotó, dejando libre a la culpabilidad dentro del humo, bajo una máscara sin sentido ninguno por el que luchar en hallar. La lucha entre Titanes cesó y la fealdad no persigue a la belleza, la ternura y la paciencia casi infinita inunda todo, nada se oculta, el temor no existe. La primera simiente de todo lo creado está aquí y os la estoy revelando para cuando el invierno con sus brumas intente crear el Infierno sepáis ya remar por lo Indefinido y os salvéis de tentaciones odiosas, pues además de pasear por las lunas de vuestro universo tendréis que bajar al Averno y convertirme en una demonesa que yo aborrezco y vosotros ya habéis concebido. Nos preocupamos por la esencia de los misterios no por la materia; por la transmisión de los secretos naturales y de los símbolos, que anheláis conocer algún día para convertir los metales en oro y en plata, pero que nosotros utilizamos para comunicarnos, solamente su recopilación, a la que me dedico, desborda todos los estudios que conocéis y los esfuerzos son tan grandes en su comprensión que supera, insignificante comparación, recorrer la distancia en la que se mecen vuestras galaxias. Pero no podéis matar a los enigmas, la ignorancia yace pero acecha; el cadáver y el sepulcro deben de salir de la pirámide, es decir, olvidad las filosofías asequibles y tan módicas para la mente y emplead vuestros esfuerzos en no despertar a Adán, estudio y aplicación, legad de Homero y conservad las primeras letras y el séptimo metal, serán de una validez enorme para vuestra búsqueda, tanto como quitar los calderos gigantes del fuego, no conduce a ningún sitio juzgar y condenar al que no se le enseñó antes los símbolos y la teoría de esa gran obra que es vuestro mundo. El final de la religiones paganas y el de las consideradas verdaderas está cerca, preparaos para la sencillez y la caridad, para acoger a lo esencial y rechazar al temor, para conocer el cálido y auténtico refugio y salir de las dudas existenciales, que por imposición, os abrumó siempre y os espoleó hasta lanzaros a las tres mil guerras en las que habéis luchado y que nadie ganó nunca, todo lo contrario y no lo sabéis, siempre fueron perdidas. Tenéis que olvidar las sombras del tiempo, buscad el ligero viento que siempre sucede al rayo; ningún demonio jamás os desearía estos parabienes, nadie deja regalos a las puertas de vuestras casas, ¡Reconocedlo! No ordeno, pero propongo que terminéis con la recreación del blanco ó negro, el bien y el mal, fabricaos vuestro destino que no es otro que salir del mundo material en el que os encontráis, por que no podéis olvidar que todo es un sueño del Arcángel, ¡Rogad para que no despierte aún!

Y para los incrédulos os hablaré de Diana, a la que teméis. Si, conocí a Diana, creadora de los hechizos de las brujas, y a su hija Aradia princesa de la brujería y que se volvió mortal para bajar a la tierra de las mujeres y enseñarles la magia de las brujas, mil siglos después del Inédito, cansadas de mirar tantas injusticias y que en un principio fueron rechazadas; veréis, su historia es muy fácil de contar…

12 comentarios:

  1. Oh, monsieur, ella tiene razon: ningun demonio nos desearia tanta maravilla.

    Y ahora quiero conocer a Diana y a su hija.

    Un saludo

    Diana

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  2. La conocerás. Qué bueno que te gustó, de verdad.
    Si t´appelles Diana, été enchanté de te connaître, oui, je suis trés heureux. Buenas noches.

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  3. Sigues siendo el mejor...

    La he leído... tropecientas veces. Lo haré una más

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  4. A mi también me gusta psique, lo suelo leer.
    Pronto te mandaré un correo con Toulouse, ahora estoy con la novela corta y necesito tiempo para llevarla a cabo. Me gustó el recitado de hoy, ya te comentaré. Un saludo.

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  5. Eres impresionante, que placer me produce leerte.

    Un saludo.

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  6. Me quedo con las ganas de conocer la historia de Diana y de su hija, espero leerla pronto.

    Raquel es un nombre precioso, tuvistéis muy buen gusto, jeje.

    Un beso.

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  7. Hoy vuelvo a tu reflexión como en su día estuve en las lejanas arenas.
    Nos han dicho que éramos culpables desde antes de que la culpa existiera, pero esta Lilih que tanto me gusta nos grita para romper los espejismos y recoge esos añicos de nuestra esencia para limpiar de podredumbre los infiernos que nos empeñamos en construir. Querido amigo te sigo a donde vayas. Salud Francisco.

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  8. ¿Seguimos con lo de Toulouse?. ¡Ojalá pudiera! Era luz, eran alas y eran caminos en la jungla.

    Pero, ¡ay!. HOy me falta la fuente de mi inspiración.

    Las palabras se me mueren en el alma, antes siquiera de nacer.

    Sólo estoy pariendo fonemas retorcidos, estrangulados por su propio cordón umbilical, engendros con regusto a placenta descompuesta y a jirones academistas de vulgar diccionario con gusto a amnión. Un cuchillo invisible de presagios de cruces y augurios de salobre cruza de parte a parte cualquier intento de versar sobre el papel. El propio papel yace violentado sobre mi escritorio, mancillado de tintas y borrones de lágrimas.

    Quiero escapar, pero invisibles cadenas me atan al desaliento de un Parnaso desierto. ¡Ver el cielo, conocerlo un instante, y perderlo en el instante siguiente!.

    Sigo atada a las cadenas irreductibles de los tiempos muertos, de los eriales sin luz ni frutos y de los pantanos negros de hediondas miserias. Pensé que de mi alma en barbecho florecerían los cardos, brillarían alguna vez los trigos. Pero solo un enjambre de malas hierbas se extiende por mis letras. Vuelan en círculos, en macabras danzas de tristezas y bahos de recuerdos. Y no llegan a ser un mal vómito, una mala digestión de una peor comida.

    NO sé si podré, con el alma sembrada de cicutas y estramonios. ESquirlas de una poeta muerta.

    Un saludo (tan fría no puedo... un beso tierno en los ojos)


    PSIQUE

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  9. Uy... por dios, ¡Esos vahos!... no lo había visto... con V de las más uves que puedas...


    Los dedos, que tienen alma propia... perdón, perdón, perdón....

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  10. Esperanza, tu fuerza tambien es impresionante; me gustan leer textos como el que leí ayer, por lo tanto, nos veremos pronto de nuevo. Un saludo.
    Sra. Puck, me tienes embelesado con tus miradas, con tu nombre y con tus pistolas y para que no deje de visitarme le prometo que escribo pronto Las Brujas. Un beso.
    Sr. Kai, qué gozada tenerle por aqui y por el valle de arena. Estamos pendiente de su próxima entrega; ya le comento el pedazo de comentario que me dejó en el valle. Un abrazo amigo mio.
    Psique, su propuesta de muerte de un poeta me deja helado, no puedes dejar de escribir, matarías a los mil hijos de Lilith, y a mi me cerrarias las puertas de la Basilica y pasaria frio, no lo haga. Un beso.

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  11. Las puertas de mi Basílica está para tí siempre abiertas, de par en par, y lo sabes. Es un templo al que el santo en la hornacina tiene acceso directo. Pero Eva languidece...


    El templo, sin embargo, está vacío, y los pasos tristes de Eva no encontrarán más que ecos de sombras en las frías paredes...

    Creo que he sido cálida, que lo soy, que lo seré siempre. Incluso en el desierto gélido que se respira en mi basílica. Ojalá mi santo en la hornacina no se alejara de mi templo.

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  12. Escribes maravillosamente.
    Tu talento se refleja en estas letras tan bien logradas, y leerlas es todo un placer.
    Gracias por hacer de este blog, algo especial literariamente.
    Abrazos

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Al hipódromo. La metralleta también.